Por qué deberías usar una máscara antipolución

Es innegable el efecto negativo de la contaminación sobre la salud humana. Más específicamente, la contaminación del aire se relaciona con un mayor riesgo de padecer enfermedades respiratorias, cardiovasculares y determinados tipos de cáncer.

Además de los contaminantes gaseosos como el monóxido de carbono, los óxidos de nitrógeno o el dióxido de azufre, las partículas en suspensión son los principales contaminantes del aire.

En este sentido, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés) ha clasificado las partículas en suspensión y la contaminación del aire como carcinogénicos para los humanos, especialmente en relación con el cáncer de pulmón.

Por su parte, la OMS estima que la contaminación del aire está relacionada con 7 millones de muertes al año en todo el mundo.

Otros efectos que la contaminación puede tener sobre la salud incluye la reducción de la capacidad cognitiva en adultos y niños.

Contaminación: Partículas en sus pensión

Las partículas en suspensión (PM por sus siglas en inglés) son una mezcla compleja de pequeñas partículas sólidas y gotas líquidas que están suspendidas en el aire y varían en tamaño, forma, superficie, composición química, solubilidad y origen.

Partículas PM2,5

Son las partículas con un diámetro inferior a 2,5 μm (PM2,5) las que se consideran potencialmente más dañinas. Para hacernos una idea, 1 μm o micra equivale a la milésima parte de un milímetro. Estas partículas pueden penetrar en las cavidades más internas del tracto respiratorio, llegando hasta los bronquiolos y alvéolos.

Las principales fuentes de partículas en suspensión en las zonas urbanas son emisiones derivadas de procesos de combustión, la industria y las plantas de generación de energía. También pueden ser consecuencia de reacciones atmosféricas fotoquímicas y procesos de conversión.

Partículas ultrafinas

Las partículas ultrafinas se definen como aquellas que tienen un diámetro inferior a 0,1 μm. Su habilidad para penetrar en las cavidades más profundas del aparato respiratorio puede determinar la aparición de efectos adversos. Estos pueden derivar del acceso hasta la sangre de sustancias tóxicas, potencialmente carcinogénicas.

Carbono negro

Otro parámetro relativo a las partículas en suspensión es el carbono negro (black carbon en inglés). Se trata de un tipo de nanopartícula primaria de carbono derivada de una combustión incompleta. Presenta una disposición esférica de 1-5 nm y puede agregarse a partículas de mayor tamaño. Podría considerarse como el mejor indicador del potencial perjudicial dentro de las partículas en suspensión.

Máscaras antipolución

Para reducir los niveles de polución urbana una estrategia común es incentivar el uso de transporte sostenible, como la bicicleta o caminar. Sin embargo, los ciclistas y peatones pueden verse expuestos a altas concentraciones de sustancias contaminantes. Además, esto sucede cuando su respiración está acelerada y existe una demanda más pronunciada de oxígeno por parte de su organismo, por lo que el acceso de los contaminantes puede verse multiplicado.

Por esa razón, cada vez es más común la utilización de mascarillas como elemento paliativo o minimizador de la contaminación.

Pero, ¿son realmente efectivas las máscaras antipolución para reducir la contaminación del aire que entra en nuestros pulmones?

Estudio sobre máscaras antipolución

Un reciente estudio llevado a cabo en Barcelona en el que colaboraron varios centros de investigación de España, Italia y Australia ha evaluado la efectividad de diferentes máscaras antipolución.

A diferencia de la mayoría de estudios llevados a cabo hasta la fecha, en este se han tenido en cuenta condiciones ambientales reales con diferentes tasas de respiración.

En el estudio, recientemente publicado en la revista Science of the Total Environment, se evaluó la efectividad de 9 máscaras comerciales diferentes en la reducción de la exposición a partículas en suspensión.

Se trataba de máscaras a la venta cuyo precio osciló entre 1 y 44 euros.

En el estudio se evaluaron diferentes parámetros como la concentración total de partículas, la concentración de partículas PM2,5, el área de las partículas y la concentración de carbono negro.

Para evaluar las diferentes máscaras su utilizaron dos maniquíes situados al aire libre en una zona urbana. En la boca de los muñecos habían instalado un tubo de entrada y un separador que se dividía en 4 canales diferentes para separar y medir cada tipo de partícula.

El estudio se llevó a cabo en el ambiente urbano de Barcelona con 3 ritmos respiratorios diferentes (32 L/min, 42 L/min y 52 L/min).

Resultados del estudio

A pesar de la gran variabilidad entre las diferentes máscaras, los resultados mostraron una reducción significativa de partículas (por encima de una micra), mientras que la habilidad de las máscaras para reducir la exposición a partículas finas y ultrafinas fue bajo.

Los resultados más significativos del estudio se podrían resumir en:

  • La reducción de la exposición a las partículas en suspensión fue inmediata tras la colocación de la máscara.
  • Se apreció una mayor reducción con las PM2,5, que alcanzó una reducción media del 43 %. La variabilidad entre las diferentes máscaras fue muy acusada (de 14 a 96 % de reducción).
  • La efectividad en la reducción de la concentración total de partículas y la superficie de estas alcanzó valores medios del 19 y el 22 %, respectivamente. El rango de reducción osciló entre el 4 y el 70 %.
  • En cuanto al carbono negro, las máscaras redujeron su concentración en un 19 % de media (rango del 6 al 61 %).

Observando la gran variabilidad de resultados, la principal conclusión es que es importante elegir una buena máscara.

Qué máscara antipolución elegir

Es preciso diferenciar los respiradores o máscaras profesionales destinados a proteger la salud durante el desempeño profesional. En ese supuesto, las máscaras deben respetar unas especificaciones establecidas por ley. Por el contrario, las máscaras comerciales no profesionales no respetan ninguna normativa específica.

El elemento clave de una máscara es el filtro, diseñado para reducir la penetración de partículas en boca y nariz.

La efectividad también depende de otros factores, como la estanqueidad de la zona de respiración.

Las diferencias observadas en el estudio entre las diferentes máscaras responden a diversos factores. Entre ellos, habría que destacar:

  • La forma y estructura de la máscara. Que ajuste bien y filtre todo el aire respirado.
  • Los materiales del filtro y la tecnología que utilizan.

El precio no es un criterio.

No se observó en el estudio una relación coste-efectividad. De este modo, la máscara más cara no fue la mejor. De este modo, la máxima efectividad se obtuvo con una máscara de precio medio (en torno a 20 euros).

Por todo ello, es más importante fijarse en las características de la máscara, el tipo de filtro, el número de capas de que dispone y la manera en que la máscara encaja con la cara de la persona que va a utilizarla.

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